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2.3.
Las hipótesis de ASL
La adquisición de la segunda lengua
impone, a todos los interesados en la
enseñanza de idiomas, ciertos obstáculos en cuanto a la comprensión de los mecanismos
de este proceso. Hasta el momento, esta preocupación, que está creciendo a medida que
se introducen nuevos elementos y sujetos de bases lingüísticas variadas, no ha logrado un
verdadero concepto de la adquisición. Los esfuerzos, llevados a cabo por los psicólogos,
sociólogos, lingüistas y pedagogos, no han podido solucionar, ni siquiera aligerar, el
fardo físico e intelectual del proceso de adquisición. Los datos disponibles por los
investigadores demuestran que se ha multiplicado el número de personas implicadas en el
aprendizaje de una segunda lengua, pero también confirman la baja calidad de su
rendimiento.
Sin embargo, el empeño en estudiar este complejo sigue aumentando, cada vez con
más bases lógicas y científicas. Gran parte de la experimentación didáctica tiene como
refuerzo las hipótesis, desarrolladas durante largo tiempo, sobre el proceso de
adquisición. Estas hipótesis son tan numerosas como las variantes individuales de los
sujetos, que con el tiempo y las nuevas experiencias, son cada vez más específicas e
integrales.
En este punto resumiré las principales hipótesis sobre la adquisición, empezando
por las cinco que Krashen (1987) considera más importantes:
2.3.1.
La distinción adquisición-aprendizaje.
Esta hipótesis consiste en que los adultos tienen dos formas distintas e
independientes de desarrollar la competencia en una segunda lengua.
La primera forma es la adquisición de la lengua; un proceso similar si no idéntico, a
la manera en que los niños desarrollan sus capacidades en su lengua materna. La
adquisición es un proceso subconsciente; los sujetos normalmente no son conscientes de
que están adquiriendo una lengua, son sólo conscientes de que están usando la lengua
para la comunicación. El resultado de la adquisición, la competencia adquirida, es
también subconsciente. En general no somos voluntariamente conscientes de las reglas de
la lengua que hemos adquirido, sin embargo, tenemos cierto sentido de que son ciertas.
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