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del TO y presentarla con todos los aspectos relacionados, entonces el enfoque de la tarea
traductiva debe hacerse, principalmente, hacia los elementos semánticos implicados en
ambas lenguas. Si, por el contrario, el objetivo de la traducción es la comunicación
112
del
mensaje, el mecanismo de la traducción sería el de presentar el conjunto de los elementos
del TO detallándolo en el TD.
La forma de la traducción puede definir el efecto que causa el mensaje traducido.
Sin embargo, la traducción semántica no implica la generación de un efecto más
auténtico que aquel generado mediante la traducción comunicativa. Las dos categorías
pueden conducir al mismo efecto. Es el aspecto que se relaciona con la segunda prioridad
de Nida (el estilo), en cuanto a la equivalencia que debe elaborarse.
En efecto, los planteamientos de Nida
sobre la equivalencia no son más que una
concentración
de la teoría de la traducción. Puesto que el sentido representa la primera
forma de la traducción (la semántica), dando la prioridad de énfasis al TO, adoptando la
traducción palabra por palabra, la traducción literal y la traducción fiel. Mientras el estilo
representa la segunda (la comunicación), que acabamos de exponer, y que se concentra en
la importancia del TD a través de la adaptación, la traducción libre y la traducción
idiomática
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, (aunque pueda también incluirse en la primera categoría funcionando en
segundo plano).
Dentro de ambas categorías, la teoría de la traducción lleva a la consideración de
los factores que intervienen en la realización del acto traductivo. Los problemas, la
situación y el proceso de la traducción son los elementos que forman la verdadera tarea
traductiva. Es entonces cuando empiezan a funcionar los conocimientos del traductor en
la búsqueda de sugerencias y soluciones, experimentando todos los niveles de la
traducción (textual, referencial, cohesiva, natural, etc.). 
La teoría de la traducción, entonces, no es más que un marco, generalmente,
indefinido que engloba unas hipótesis personales y exclusivas a cada acto de traducción,
o sea, a cada traductor. Es el pretexto que justifica la tendencia a hacer de la traducción
una ciencia. Así lo ve Newmark (1988:9):
“In a narrow sense, translation theory is considered with the translation method
appropriately used for a certain type of text, and it is therefore dependent on a
                                                
112 
Cfr. Sáez Hermosilla (1994:44); ‘la teoría del sentido’.
113 
Cfr. Newmark (1988:45).
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