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160
             
       
     
       
      
       
  /b/
---|--------|------------|--------------|---------------|---------------|---------------|-------->
/p/ (español)
              /p1
/     /p2/       /p3/        /p
4
/        /p
5
/     /p
n/
interlingua
2. Si el sujeto posee una segunda lengua que contenga el fonema /p/ en su
sistema fonológico, el inglés, por ejemplo, la tarea de producir este fonema
según los criterios del español, no es nada fácil. En el primer caso, lo que tenía
que hacer el sujeto era aumentar la cantidad de aspiración del fonema que ya
conocía. Mientras en este caso lo que debe hacer es controlar la cantidad, lo
cual requiere un esfuerzo mental mayor. La /p/ inglesa es mucho más aspirada
que la española, por ello, lo que hace el sujeto, en esta situación, es totalmente
contrario a lo que hizo en el primer caso. Intentará reducir, cada vez más, la
aspiración de la /p/ hasta alcanzar el valor exacto de la /p/ española:
                            
       
      
       
       
       
  /p/ (español)
<--|--------|------------|--------------|---------------|---------------|---------------|--------
/p/ (inglés)
                               /p
n
/    /p
5
/      /p
4
/       
/p3
/        /p2/       /p1/
interlingua
Un gran número de fonemas está expuesto a la transferencia, y cuando se trata de
los alófonos se podría decir que todos. Los errores alofónicos pueden surgir a través de la
identificación interlingual de fonemas en dos lenguas. Un sonido o un alófono particular
que es una manifestación de la lengua materna, no es siempre una manifestación aceptada
del fonema correspondiente de la nueva lengua (Odlin, 1989:116). La elección de cada
alófono, en un punto determinado de la cadena hablada, está mecánicamente determinado
por el contexto y es indefectiblemente previsible (Dubois
et al, 1992:34). Por tanto, el
control de los alófonos de L1 es muy difícil debido a las diferencias y las variaciones
mínimas que los distinguen de los fonemas. El fonema español /d/, por ejemplo, tiene dos
alófonos: el primero es la [ð] fricativa en posición intervocálica ([naða]) o precedida de
una constante otra que n o l, y el segundo es la [d] oclusiva precedida de una constante n
o l, o en posición inicial absoluta ([fonda]). Un sujeto español, por tanto, transferiría este
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