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cualquier lengua. Su origen se atribuye, según Kean (1986:87), al hecho de que el sujeto
no es capaz de explotar las propiedades de la segunda lengua, o no es capaz de distinguir
entre las de L1 y las de L2:
There are potentially two sources of transfer. In the first case a learner has
simply failed to take cognizance of some relevant property of the target language
which is at variance with native language, and so is only capable of exploiting
native knowledge when the linguistic exigencies demand exploitation of the
property (...) The second potential kind of transfer arises not through failure to
note some property of the target language, but rather an inability to (fully) make
the necessary distinction between the native realization of the property and the
target one.
La fuente principal de la transferencia es la suposición, del sujeto, de que todas las
lenguas se parecen entre sí. Esta semejanza es atribuida, según Bloomfield (1950:297), a
los factores universales, es decir, a la impresión que dejan los primeros contactos con la
nueva lengua. Los orígenes de esta impresión son, principalmente, las semejanzas en la
apariencia de las dos lenguas del sujeto; la escritura (las letras), y la impresión acústica
(los sonidos). Estas similitudes ayudan, como afirma Odlin
(1989:77), al aprendizaje
rápido de ciertas lenguas:
Many language teachers and linguists have believed that similarities and
dissimilarities in word forms, along with similarities with and dissimilarities in
word meanings, play a major role in how
quickly a particular foreign language
may be learned by speakers of another language (...)
Cuando la lengua materna y la nueva son relativamente parecidas, la posibilidad de
que ocurra la transferencia está siempre presente. Las variaciones entre las lenguas
parecidas son, en gran medida, una cuestión de condiciones y reglas que ajustan la
aplicación de las reglas y principios esenciales y de los idiosincrásicos de las
construcciones periféricas, a unas lenguas particulares (Goodluck, 1990:64). Las lenguas
que carecen de accesibilidad a la relativización no conducen a la transferencia (Comrie,
1984:18). Y las diferencias entre las lenguas no crean dificultades importantes en la
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